
Hice un interesante trayecto en autobús hace algunos días.
Era día del St. Patrick, y tenía un reunion con mi contador público. Mi contador, a propósito, es un hombre grande, y muy irlandés. Él llevaba una chaqueta verde intenso que le hizo parecer un leprechaun enorme. Es contador maravilloso, con un gran sentido del humor... pero ésto es una digression...
En el autobús, oí a un hombre hablando con dos chicas en español. ¡Sabía que eran de México, así que por supuesto escuché para practicar comprensión!
Salimos todos del autobús en el mismo lugar, y comenzamos a caminar a través de la calle, así que dije a ellas que es tan agradable oír español hablado. Eran tan amistosos (por supuesto, porque son mexicanos) y simpáticos.
Entonces tuve que tomar otro autobús. El hombre mexicano tomó el mismo autobús, así que estábamos parados juntos y hablamos mucho. Él era tan, pero tan alegre y gracioso... él habló solamente en español (aunque claro que él habló inglés), y me ayudó varias veces, cuando luchaba para encontrar la palabra correcta.
Él era de Veracruz, pero vive en la Ciudad de México. Él ha estado en Vancouver por ocho meses, estudiando finanzas en UBC. En un mes, volverá a México.
Hablamos de México D.F., de los museos, y de la comida. Él me preguntó cuál es mi cosa favorita en México y contesté “¡La gente!”
Solamente un incidente desafortunado sucedió. Estábamos de pie, porque el autobús era lleno. Había un hombre sentado al lado de nosotros, y él nos miraba con desaprobación varias veces; supongo que era porque no hablábamos inglés.
Entonces el hombre se levantó precipitadamente, empujado más allá de nosotros. Dijó "Excuse ME!" en alta voz tosco (era el tono, no las palabras), y él aparece muy molestada, muy cabreado. Le dije, en inglés, “You got a problem, buddy?" (es muy descortés llamar a un desconocido ‘buddy’) pero pienso que él estaba demasiado enojado para oírme.
No hablábamos en alta voz, el mexicano y yo. ¿Por qué ofenderían alguien para oír otra lengua, en una ciudad en donde existen tantos idiomas? ¿Es este situación lo que mis amigos mexicanos encuentran en el autobús cada día? Espero que no.